El portavoz militar de las Brigadas al-Qassam, Abu Obeida, anunció su solidaridad, así como la del pueblo palestino, con Irán: sus líderes, su gobierno y su pueblo. Consideró que cualquier agresión contra la República Islámica y su pueblo hermano constituye una agresión contra la nación islámica, una violación criminal de la soberanía de un Estado islámico resiliente y un acto inaceptable de brutalidad cuyo objetivo es interferir en sus asuntos internos e imponer un hecho consumado mediante la fuerza bruta.
Abu Obeida declaró: «Expresamos nuestra confianza en la determinación y la capacidad de las fuerzas armadas iraníes y el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria, que dieron una lección al enemigo sionista durante la Operación Promesa Divina 3 en enero de 2015. Con la ayuda de Dios, son capaces de repeler la agresión, ejercer su derecho natural a la legítima defensa e infligir graves pérdidas a los agresores».
Añadió: «Afirmamos que las amenazas a las que se ve expuesta hoy la República Islámica, así como los ataques y el asedio que las precedieron, constituyen un intento desesperado de vengarse de su gran pueblo y sus tenaces líderes, debido a su inquebrantable apoyo al pueblo palestino y a su apoyo directo y declarado a su valiente resistencia, que, gracias a Dios y posteriormente al apoyo del pueblo libre de la nación, demostró una firmeza legendaria durante la Batalla de Al-Aqsa, destrozó el prestigio del enemigo sionista y frustró todos sus objetivos declarados».
Fuente: Agencias (traducido por el sitio de Al Manar en español)
