lunes, 23/02/2026   
   Beirut 18:30

En el primer aniversario de la procesión fúnebre, Sheij Qassem a Al-Ahed: “Nos mantendremos firmes y nuestro derecho a defendernos y resistir es legítimo”

En el primer aniversario de la solemne procesión fúnebre de los dos líderes mártires, Sayyed Hassan Nasralá, líder de los mártires de la nación, y Sayyed Hashem Safiddin, el Secretario General de Hezbolá, Su Eminencia Sheij Naim Qassem, afirmó en una entrevista con el sitio web Al-Ahed News que “la imagen del funeral fue majestuosa, y la excepcional asistencia de un millón de personas constituyó un hito en la historia del Líbano y la región”, señalando que “el amor del pueblo por el Maestro de los Mártires de la Nación y por Sayyed Hashem fue incomparable, y lo que el mundo vio expresó las profundas raíces de la resistencia en la vida del pueblo libanés y dio una impresión directa de su determinación de continuar. Por lo tanto, el lema “Estamos en el pacto” expresó la realidad y el futuro”.

Sheij Qassem también enfatizó que el funeral fue “un juramento de lealtad y una renovación del compromiso de continuar la resistencia y una reafirmación de la iniciativa para reconstruir las capacidades de la resistencia y de la unidad popular en torno a ella”, señalando que “su importancia política radica en que la resistencia continúa, con sus líderes, combatientes y pueblo, y lo que el movimiento ha ofrecido, encabezado por los dos venerables líderes, es sangre para revivir la resistencia y su gloria. Esta resistencia ideológica, nacional y generosa no puede ser derrotada pese a todos los golpes, sacrificios y conspiraciones que se le opongan, ya que se construyó sobre la verdad y por la verdad, y quienes creen en la resistencia merecen el triunfo, ya sea mediante el martirio o la victoria”.

Su Eminencia luego se refirió a su relación con el Maestro de los Mártires de la Nación, Sayyed Hassan Nasralá, diciendo: «Trabajé directamente con Su Eminencia, el Maestro de los Mártires de la Nación, Sayyed Hassan (que Dios esté complacido con él), desde 1987, sirviendo como jefe adjunto del Consejo Ejecutivo cuando él era su jefe, y como miembro del Consejo junto a él. Durante menos de un año, cuando Su Eminencia Sayyed Abbas (que Dios esté complacido con él) asumió el cargo, estuvimos juntos en el Consejo. Luego, después de Sayyed Abbas (que Dios esté complacido con él), serví como secretario general adjunto de Sayyed Hassan (que Dios esté complacido con él) desde febrero de 1992 hasta su martirio, un período de 31 años. Éramos hermanos en Dios Todopoderoso, compañeros en el camino y trabajadores bajo la bandera del Líder Supremo, el Imam Jomeini (que Dios santifique su alma), y después de él, el Imam Jamenei (que su sombra perdure). Estuvimos juntos en todas las etapas de la resistencia, sus dificultades, peligros, complejidades, victorias y sacrificios. Le dije muchas veces que lo apreciaba por Dios Todopoderoso, y él me dijo muchas veces que me apreciaba. Esto refleja el nivel de nuestra relación, que era diaria, caracterizada por la consulta constante y la cooperación continua. El Líder se ganó el mayor honor, pero yo… He perdido mucho a nivel personal. He perdido un refugio, un líder, una montaña imponente y una mente creativa. Es una pérdida de cercanía e interacción, pero creo en la voluntad y el destino de Dios, y siempre debemos beneficiarnos de estas cualidades en su ausencia.”

Sheij Qassem enfatizó que Su Eminencia Sayyed Hassan (que Dios esté complacido con él) “era profundamente devoto del Líder Supremo, el Imam Jamenei (que su sombra perdure), esperaba con ansia cada palabra suya, la seguía, la analizaba y se beneficiaba de ella, y a veces la repetía ante los hermanos y el público”. El Líder correspondió con su convicción en el rol, la competencia y el estatus que distinguían a Su Eminencia Sayyed Hassan (que Dios esté complacido con él). Sheij Qassem también señaló que la confianza del Líder Jamenei en Sayyed Hassan era absoluta, basada en su buen juicio, experiencia y la exactitud de sus posturas. La relación entre ellos era del más alto grado de fe, esfuerzo y pragmatismo.

Respecto al mártir Sayyed Hashem Safieddine, Sheij Qassem dijo: “Estuvimos juntos en el camino de la lealtad y la resistencia, y en la posición de responsabilidad y liderazgo, lo cual requiere conciencia, sabiduría y sacrificio. Esto es lo que me trajo alegría al trabajar con una personalidad consciente, dedicada y meticulosa al servicio del proyecto de resistencia y su gente. Lo extraño como apoyo y pilar, y si Dios quiere, nos beneficiaremos de lo que construyó y estableció”.

Su Eminencia Sheij Qassem afirmó que la responsabilidad de liderar la marcha de Hezbolá y la Resistencia Islámica es una gran responsabilidad, y que el papel del pueblo en esta marcha es crucial y fundamental, y añadió: «No oculto que, tras asumir la responsabilidad, mi amor por el pueblo aumentó, pues son mi familia, los hijos de la marcha de la resistencia y los mártires. Desde el primer momento, prometí a Dios Todopoderoso que cumpliría con mi deber hacia ellos de la mejor manera posible, conforme a las capacidades que Dios me ha otorgado. No hay lugar en mi vida excepto para Dios, la resistencia y el pueblo, para que juntos, si Dios quiere, estemos entre los soldados del Imam Mahdi (que Dios apresure su reaparición)».

Su Eminencia continuó: “Sé que esta es una etapa difícil, pero juntos hemos superado los desafíos con perseverancia y continuaremos atendiendo pacientemente las exigencias de esta etapa durante los próximos meses. Cuando llegue el momento de actuar, no dudaremos. Nuestro camino es claro: la tierra es nuestra y nuestro derecho a defenderla y resistir es legítimo. Nos mantendremos firmes, preparándonos para ambos resultados: la victoria o el martirio, y listos para esperar al esperado Imam (que Dios apresure su reaparición). No hay lugar para la derrota, sin importar los sacrificios, porque ‘la victoria solo viene de Dios, el Todopoderoso, el Sabio’”.

En respuesta a una pregunta sobre las agresivas posturas estadounidenses que exigían bombardear la procesión fúnebre, el secretario general de Hezbolá dijo: “La entidad ‘israelí’ es un implante arrogante y colonialista alimentado por Gran Bretaña y luego por EEUU, con apoyo internacional y occidental. Está dirigida por EEUU y sirve ante todo a sus intereses. EEUU la quería como herramienta en la región para someter a sus países y pueblos, así como para poner fin a la causa palestina legitimando la existencia de «Israel» en toda Palestina.

Además, Su Eminencia señaló que «el reconocimiento por parte de EEUU de Jerusalén como capital de “Israel”, y posteriormente de los Altos del Golán como parte de la entidad, el abandono de la solución de dos Estados, la guerra de exterminio en Gaza y la continua expansión de los asentamientos en Cisjordania, junto con la opresión del pueblo palestino bajo la atenta mirada y con el apoyo de EEUU y Occidente… son indicadores de la decisión estadounidense de controlar la región por la fuerza. Asimismo, la guerra de agresión contra el Líbano es una guerra estadounidense librada a través de la agresión israelí para lograr el dominio estadounidense. Esto quedó patente en la evasión del compromiso con el acuerdo de alto el fuego del 27 de noviembre de 2014 y la continuación de la agresión israelí mientras se ejercía presión política sobre el Estado libanés para dictar su curso político y se realizaban esfuerzos para desarmar a la resistencia como preludio a su eliminación».

Su Eminencia añadió: “El lema de Trump, “Paz a través de la fuerza”, se refiere al colonialismo y al control de países por la fuerza, con criminalidad y brutalidad. Aquí, el proyecto del “Gran Israel” se cruza con la hegemonía estadounidense, que utiliza la herramienta israelí, que cumple su función de dominación e interviene directamente cuando “Israel” no puede hacerlo, como en el caso de Irán. Los vuelos diarios de aviones cargados con todo tipo de armas hacia la entidad israelí, las flotas que también las transportan, la coordinación militar entre ambos, la gestión directa por parte del mando militar estadounidense y las maniobras políticas, bajo el pretexto de la seguridad de “Israel’, no son más que manifestaciones de la administración de EEUU que rechaza cualquier resistencia, cualquier movimiento de liberación y cualquier objeción al nuevo colonialismo estadounidense”.

En el ambiente de conmemoración de los líderes mártires, Sheij Qassem recordó a Sheij Raguib Harb, también mártir, destacando que fue uno de los primeros en llevar la bandera de la resistencia contra el enemigo israelí en todas sus formas, y que convivió con el pueblo en su vida cotidiana.

También se refirió al maestro de los mártires de la Resistencia Islámica, Sayyed Abbas al-Musawi, “quien revitalizó la región de la Beqaa con su auténtica conciencia y su generosidad, aportando lo que la gente necesitaba y trabajando para aliviar sus cargas y brindarles asistencia. Su martirio marcó un hito en lo que se refiere al precio que pagarán quienes siguen el camino de la resistencia y supuso un incentivo para la continuidad”.

En cuanto al comandante mártir, Hayy Imad Mughniyeh, Sheij Qassem enfatizó que él “se distinguió por su excepcional competencia militar, y trabajó para establecer este enfoque de resistencia. Asumió la posición de liderazgo en la etapa más importante que condujo a la liberación, y formó los diversos cuadros. Quizás la expresión más precisa sobre él es lo que Su Eminencia Sayyed Nasralá (que Dios esté complacido con él) dijo cuando lo describió después de su martirio en 2008 como el “comandante de las dos victorias”.

Fuente: Al-Ahed