El Primer Ministro, Nawaf Salam, anunció el lunes, tras la sesión de Gobierno en el Palacio de Baabda, que el gobierno rechazó los recientes lanzamientos de cohetes reivindicados por Hezbolá, calificándolos de violación de la Constitución, el Documento de Acuerdo Nacional y la declaración ministerial del gobierno.
Tras las deliberaciones, el Gobierno declaró el rechazo absoluto del Estado libanés a cualquier actividad militar o de seguridad realizada desde su territorio al margen de las instituciones estatales legítimas. Afirmó que la decisión sobre la guerra y la paz recae exclusivamente en el Estado, exigiendo la prohibición inmediata de las actividades militares y de seguridad de Hezbolá y obligándolo a entregar sus armas y limitar su papel a la actividad política dentro del marco constitucional y legal.
El Gobierno encargó a los organismos militares y de seguridad que tomaran medidas inmediatas para prevenir cualquier operación armada, lanzamiento de cohetes o actividad con drones desde territorio libanés y para detener a los infractores.
También instruyó al mando del Ejército a implementar de forma inmediata y decisiva el plan presentado el 16 de febrero de 2026 sobre la restricción de armas al norte del río Litani.
El Gobierno instó además a los Estados garantes del cese de hostilidades a asegurar un compromiso israelí claro y definitivo de detener todos los ataques contra territorio libanés, reafirmó la plena adhesión del Líbano al marco de alto el fuego y expresó su disposición a reanudar las negociaciones con la mediación internacional.
Por último, encargó al Ministerio de Asuntos Exteriores que intensificara los contactos diplomáticos para detener los ataques israelíes, y al Ministerio de Asuntos Sociales que asegurara refugio, alimentos y suministros esenciales para las personas desplazadas, en coordinación con las autoridades pertinentes.
Fuente: Al Manar
