El ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguei Lavrov, ha declarado que Rusia «hará todo lo posible» para crear las condiciones que hagan «imposible» la continuación de la guerra de agresión estadounidense-israelí contra Irán.
Lavrov hizo estas declaraciones el jueves durante una mesa redonda con embajadores, en medio de la escalada de la agresión estadounidense-israelí contra Irán.
Lavrov enfatizó el compromiso de Rusia de mantener el diálogo con las naciones de la región y la comunidad internacional, incluyendo el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (CSNU) y la Asamblea General de las Naciones Unidas (AGNU), para prevenir nuevas agresiones estadounidenses e israelíes contra Irán.
«Seguiremos dialogando con estos países e incluiremos a otros países y a las comunidades internacionales del CSNU y la AGNU para imposibilitar estas operaciones», declaró.
El ministro de Asuntos Exteriores ruso afirmó además que la ofensiva militar en curso de EEUU, denominada «Operación Furia Épica», busca crear divisiones entre los países del Golfo Pérsico y perturbar las relaciones entre Irán y sus vecinos árabes.
«Uno de los objetivos de estas operaciones es dividir a los países del Golfo Pérsico», afirmó. Además, Lavrov expresó su preocupación por la posibilidad de que la guerra en curso contra Irán socave los principios de no proliferación.
Advirtió que la agresión no provocada de EEUU e “Israel” contra Irán podría fomentar una carrera armamentista nuclear.
«Espero sinceramente que la guerra actual contra Irán no socave los fundamentos de los principios de no proliferación. Ya se dice abiertamente que, al proclamar el objetivo de privar a Irán de armas nucleares, EEUU e “Israel” pueden, de hecho, fomentar la carrera armamentista nuclear, porque cada vez hay más ejemplos que demuestran que, si no se posee un arma nuclear, se puede ser tratado como se quiera», declaró.
En sus palabras de clausura, Lavrov instó a un diálogo abierto y honesto para evitar acciones militares que pudieran tener graves consecuencias, afirmando que las negociaciones deben continuar para evitar una escalada que impacte la economía global.
Según Forbes, la creciente agresión militar de EEUU contra Irán ya tiene un coste multimillonario, y las primeras estimaciones sugieren que los contribuyentes estadounidenses han absorbido más de mil millones de dólares en costos tan solo en la fase inicial de la guerra. Los analistas presupuestarios advierten que si la guerra continúa, los gastos militares directos totales podrían ascender a entre 40.000 y 95.000 millones de dólares, y el daño económico más amplio podría ser mucho mayor.
Fuente: Press TV
