Las fuerzas armadas iraquíes anunciaron que responderían a los recientes ataques aéreos llevados a cabo por aeronaves y drones estadounidenses contra las Fuerzas de Movilización Popular (FMP), la unidad antiterrorista, invocando el principio de legítima defensa.
Los ataques, que alcanzaron a las FMP la madrugada del martes, cobraron la vida de al menos 15 combatientes, entre ellos el Dr. Saad Daway, comandante de operaciones en la provincia occidental iraquí de Al-Anbar.
Posteriormente, otro ataque impactó la sede de las FMP en la provincia de Nínive, en el noroeste de Iraq, que también servía como residencia de su líder, Falih Al Fayyadh.
«La persistencia de esta estrategia agresiva y los repetidos crímenes brutales contra nuestras valientes fuerzas de seguridad… confirman una política clara y premeditada de atacar a nuestras fuerzas», declararon las FMP.
Vídeos difundidos en internet mostraron una columna de humo negro que salía de un edificio atacado con drones. No se reportaron víctimas mortales en Nínive, pero al menos un combatiente resultó herido y el edificio sufrió daños considerables.
Tras los ataques, el primer ministro iraquí, Mohammed Shia al-Sudani, convocó una reunión de emergencia del Consejo Ministerial de Seguridad Nacional. El consejo resolvió defender a Iraq y responder a las «agresiones injustificadas y a la grave violación de la soberanía».
Un portavoz del comandante en jefe de las fuerzas armadas declaró: «Hemos decidido responder a los ataques perpetrados por aviones de guerra y drones estadounidenses contra los cuarteles generales y las formaciones de las Fuerzas de Movilización Popular, de conformidad con el principio del derecho a la legítima defensa».
«Hemos decidido perseguir a los responsables de los ataques contra instituciones de seguridad y misiones diplomáticas».
Mientras tanto, el Ministerio de Asuntos Exteriores iraquí ha presentado una queja formal ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y ha convocado al encargado de negocios de EEUU.
Los ataques contra las Fuerzas de Movilización Popular se han intensificado desde finales del mes pasado, cuando EEUU y el régimen israelí iniciaron su última ronda de agresiones no provocadas contra el vecino Irán.
Altos cargos iraquíes han expresado su indignación tanto por la escalada de violencia como por las atrocidades cometidas contra la República Islámica.
Fuente: Diversas
