El secretario general de Hezbolá, Sheij Naim Qassem, emitió un comunicado el miércoles 25 de marzo en el que declaró:
“Ya no es un secreto que existe un peligroso proyecto estadounidense-israelí, el del ‘Gran Israel’, basado en la ocupación y expansión desde el Éufrates hasta el Nilo, incluyendo el Líbano».
La agresión israelí-estadounidense contra el Líbano no terminó el 27 de noviembre de 2024, y el enemigo israelí no ha respetado el acuerdo; por el contrario, ha continuado su agresión ininterrumpidamente durante quince meses.
Se ha hecho evidente que nos enfrentamos a dos opciones: o la rendición y la renuncia a la tierra, la dignidad, la soberanía y el futuro de nuestras generaciones, o la inevitable confrontación y resistencia a la ocupación para impedir que alcance sus objetivos”.
El momento elegido por la Resistencia para responder a la agresión y defender el Líbano privó al enemigo israelí de la oportunidad de sorprendernos, les impidió atacar el Líbano de forma aislada y desmintió todas las alegaciones de «pretextos», porque una salva de cohetes no justifica una guerra; además, los pretextos ya no tienen sentido cuando la agresión ha durado quince meses.
La Resistencia ha preparado el equipo necesario, ha demostrado su eficacia y mérito, y la juventud combatiente y abnegada ha protagonizado las epopeyas más gloriosas de heroísmo, honor, patriotismo y dignidad. Están decididos a continuar sin límites y dispuestos a sacrificarse sin reservas; son ahora el brillante símbolo del patriotismo y el faro de la liberación venidera.
En cuanto al pueblo de la Resistencia, es el más noble y generoso de la tierra. Se han movilizado como contribución a la Yihad, han soportado el sacrificio y la resistencia, han ofrecido su propia carne y sangre con orgullo y satisfacción, y han sufrido inmensamente lejos de sus hogares y de su vida cotidiana para construir un futuro libre y honorable para su patria y sus hijos.
La agresión es el problema y el peligro; la resistencia es la esperanza y la liberación.
La responsabilidad de enfrentar la agresión es una responsabilidad nacional que incumbe a todos: gobierno, pueblo, ejército, sociedad civil, comunidades, partidos políticos y cada ciudadano.
La agresión israelí-estadounidense busca despojar al Líbano de su fortaleza y controlar sus políticas, así como el futuro de su pueblo. Su objetivo es arrebatarle al Líbano su soberanía e independencia mediante demandas diseñadas para incitar a la sedición y la discordia interna, legitimar la ocupación israelí e impedir que el ejército se arme y defienda la patria. La respuesta es una responsabilidad nacional.
Cuando se plantea la cuestión de los monopolios de armas para satisfacer las demandas de Israel mientras la ocupación y la agresión continúan, se da un paso hacia la desaparición del Líbano y la realización del sueño del Gran Israel.
Y cuando se proponen negociaciones con el enemigo israelí bajo fuego, se equivale a una imposición de rendición y al saqueo de todas las capacidades del Líbano, sin mencionar que negociar con un enemigo que ocupa el territorio y ataca a diario es, por principio, inaceptable.
No hay una «guerra ajena» en territorio libanés, sino una guerra librada por Israel y EEUU contra el Líbano, contra la cual se alza la Resistencia, el pueblo, el ejército, personas de honor, patriotas y fuerzas que creen en la independencia y la liberación del Líbano.
Estamos librando una batalla defensiva por el Líbano y sus ciudadanos; quienes caen como mártires son la élite de nuestra patria: hombres, jóvenes, mujeres y niños, y lo que estamos liberando es nuestra patria, el Líbano.
Hacemos un llamado a la unidad nacional contra el enemigo israelí-estadounidense, bajo una sola bandera en esta etapa: el cese de la agresión para la liberación de la tierra y su pueblo. Todos los demás temas se pueden discutir más adelante.
La unidad nacional priva a nuestro enemigo de toda esperanza de ocupar nuestro país.
La unidad nacional nos permite superar esta dolorosa etapa mediante la solidaridad y el apoyo mutuo, lo que nos ayuda a construir nuestro país juntos.
La unidad nacional exige que el gobierno se abstenga de tomar decisiones que sirvan a la agenda israelí —incluso involuntariamente— porque el resultado, en última instancia, beneficia a Israel.
La unidad nacional exige que el gobierno revierta su decisión de criminalizar la resistencia y a sus combatientes.
Hacemos un llamado a la unidad nacional. Juntos, nos hacemos más fuertes y juntos, acortamos la duración de esta agresión.
Observemos la agresión israelí-estadounidense contra el Líbano: asesina a civiles, destruye edificios, despobla pueblos y ciudades, y busca exterminar vidas y culturas, todo ello mientras muestra cobardía ante la valentía de los combatientes de la resistencia.
Esta Resistencia no será derrotada, ni tampoco su pueblo, los ciudadanos y el pueblo honorable de nuestra patria. Estamos serenos y confiados en que no seremos vencidos, cualesquiera que sean los sacrificios. El Todopoderoso ha dicho: {Pero quisimos favorecer a los oprimidos de la tierra y convertirlos en líderes y herederos}.
En cuanto a lo que está sucediendo en el enfrentamiento entre la República Islámica de Irán y la agresión global estadounidense-israelí, es una lección para reflexionar.
Irán se ha mantenido firme contra los tiranos de la tierra, sus criminales y salvajes, y triunfará, si Dios quiere. Sepan que toda victoria contra EEUU e Israel trae consigo el bien que beneficia a todos, {y la ayuda solo viene de Allah, el Todopoderoso, el Sabio}.
Fuente: Al Manar
