jueves, 26/03/2026   
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“Masacre de tanques”: Cómo la Resistencia de Hezbolá aniquiló a la fuerza blindada de élite israelí en el sur del Líbano

En una operación sin precedentes y de gran envergadura, la Resistencia Islámica de Hezbolá llevó a cabo una emboscada compleja y totalmente coordinada en el sur del Líbano, entre Al-Muhaysibat y Al-Qantara, que culminó con la destrucción total de una compañía blindada perteneciente a la élite de la 7.ª Brigada Blindada israelí, en lo que solo puede describirse como una aplastante derrota en el campo de batalla.

En un informe publicado el jueves, el Centro de Investigación y Desarrollo de la Unión ofreció una interpretación de la emboscada, ocurrida el miércoles.

El informe citó un comunicado detallado emitido por la Sala de Operaciones de la Resistencia. Según el comunicado, la emboscada, ejecutada con precisión y paciencia estratégica, se desarrolló entre las 18:50 y las 20:50 del miércoles, resultando en la destrucción de 10 tanques Merkava y dos excavadoras blindadas D9, y la neutralización de toda la fuerza atacante.

La planificación de la emboscada: disciplina y engaño

La operación reflejó un alto nivel de disciplina de fuego y conocimiento del terreno, según el informe.

En la víspera de la emboscada (la noche del martes), el enemigo israelí envió una excavadora teledirigida en una misión de reconocimiento. Los combatientes de la resistencia evitaron deliberadamente el ataque, permitiendo que la excavadora pasara sin peligro, engañando así al enemigo y haciéndole creer que el eje estaba despejado.

Al día siguiente, mientras la columna blindada avanzaba hacia el interior del terreno en formación cerrada, los combatientes de la resistencia permitieron que toda la fuerza entrara en la zona de fuego antes de lanzar un devastador asalto sincronizado, según el informe del Centro.

De la fragmentación a la aniquilación total

La emboscada se desarrolló mediante ataques secuenciados con precisión:

La unidad central fue atacada primero, desorganizando la formación y sembrando el caos entre las filas enemigas.

Posteriormente, la unidad de retaguardia fue atacada a pesar del desplegado abundante humo, lo que puso al descubierto la ineficacia de las medidas de ocultación del enemigo.

Finalmente, la unidad de vanguardia que intentaba avanzar hacia Al-Qantara fue destruida, sellando el destino de la fuerza cercada.

Fuerza de fuego integrada: Sellando el campo de batalla

Simultáneamente, unidades de artillería de la Resistencia bombardearon centros de mando israelíes y concentraciones militares en posiciones cercanas, aislando el campo de batalla e interrumpiendo el mando y control.

Otros ataques se dirigieron contra las fuerzas de refuerzo y evacuación, impidiendo que el enemigo israelí recuperara a sus bajas y desmoralizando aún más a los soldados sitiados.

El colapso de la doctrina de la «invencibilidad»

Las escenas de soldados israelíes enemigos abandonando sus vehículos blindados y huyendo a pie dejaron al descubierto la fragilidad de la supuesta superioridad blindada del ejército israelí, asestando un duro golpe a su doctrina de combate y a su moral, según señaló el Centro de la Unión.

El fracaso de los repetidos intentos de avanzar hacia ejes estratégicos, sumado a las cuantiosas pérdidas en un área geográfica limitada, subraya el firme control de la Resistencia sobre el campo de batalla y su capacidad para frustrar las maniobras enemigas.

Un mensaje disuasorio escrito en fuego

Más allá de su importancia militar, el relato detallado de la operación por parte de la Resistencia envía un mensaje claro a la cúpula del enemigo israelí: sus movimientos están siendo vigilados, sus fuerzas están expuestas y cualquier incursión será respondida con una fuerza decisiva y abrumadora.

La destrucción de una formación considerada durante mucho tiempo el orgullo del cuerpo blindado israelí marca un nuevo capítulo en la confrontación en curso, en la que la Resistencia de Hezbolá sigue imponiendo nuevas reglas y transformando los avances enemigos en una guerra de desgaste costosa e insostenible.

Fuente: Centro de Investigación y Desarrollo de la Unión