Hungría ha entrado en una nueva fase política tras la pérdida del poder del primer ministro Viktor Orbán, aliado cercano del primer ministro israelí Benyamín Netanyahu y el presidente estadounidense Donald Trump.
Tras 16 años en el poder, el partido gobernante Fidesz de Orbán quedó muy por detrás del partido opositor Tisza, liderado por Peter Magyar, en unas elecciones decisivas, cuyos resultados se conocieron el domingo.
Netanyahu pierde a su aliado europeo
Orbán había cultivado una de las relaciones más estrechas con el régimen israelí entre los miembros de la Unión Europea.
Había descrito a Tel Aviv como un socio estratégico e «ideológico», y sus vínculos con Netanyahu desempeñaron un papel central en la configuración de la política exterior húngara.
Durante su mandato, Hungría utilizó repetidamente su derecho de veto dentro de la UE para bloquear declaraciones y sanciones dirigidas contra las atrocidades del régimen, brindando así protección diplomática a Tel Aviv.
Funcionarios israelíes expresan ahora su preocupación ante un posible cambio de política.
Según informes del periódico israelí Yedioth Ahronoth, funcionarios en Tel Aviv siguieron de cerca las elecciones y advirtieron que la derrota de Orbán podría eliminar el último bastión de protección del régimen dentro del bloque de 27 naciones.
Los observadores señalan que Magyar, más alineado con las posturas europeas más amplias, podría poner fin al uso del veto por parte de Hungría, permitiendo una acción más unificada de la UE, incluyendo críticas a la expansión de los asentamientos ilegales, la violencia de los colonos y la agresión militar.
Trump se queda sin «verdaderos amigos»
El resultado electoral también representó un revés para Trump, quien apoyó abiertamente a Orbán durante la campaña.
Apenas unos días antes de la votación, Trump instó a los votantes húngaros a respaldar a su «verdadero amigo» y afirmó que utilizaría todo el poder económico de EEUU para ayudar a Hungría en caso de la victoria de Orbán.
Magyar criticó duramente esos comentarios, denunciando a Washington por interferir en los asuntos internos de Hungría.
Implicaciones para la postura de Hungría sobre asuntos internacionales. Asuntos jurídicos
Los expertos también han señalado las implicaciones para la posición de Hungría en los marcos jurídicos internacionales como resultado de la derrota de Orbán.
Su gobierno inició en 2025 los trámites para retirarse de la Corte Penal Internacional, una medida que Magyar se ha comprometido a detener.
Si Hungría permanece como miembro, estaría obligada a cumplir con las órdenes de arresto emitidas por la Corte, incluida una contra Netanyahu, lo que afectaría a su capacidad para viajar a Budapest.
Bajo el mandato de Orbán, Hungría también se había opuesto a las acusaciones de genocidio contra el régimen israelí por las atrocidades cometidas en Gaza, otro tema que podría ser reconsiderado por la nueva estructura política del país.
Sin embargo, los analistas han advertido que, a pesar de estos acontecimientos, cualquier cambio de política podría ser limitado en comparación con las posiciones adoptadas por países como España o Irlanda.
Han señalado la probabilidad de que las posturas adoptadas por los Estados miembros más grandes de la UE, como Alemania e Italia, puedan seguir limitando medidas más firmes a nivel de bloque.
Fuente: Press TV
