La presidenta interina venezolana, Delcy Rodríguez, afirmó que «ningún agente extranjero gobierna Venezuela» tras el operativo militar estadounidense que resultó en el secuestro del presidente Nicolás Maduro. El operativo se llevó a cabo por orden del presidente estadounidense Donald Trump, quien declaró que las autoridades venezolanas entregarían decenas de millones de barriles de petróleo a Estados Unidos.
Las declaraciones de Rodríguez respondieron a la afirmación de Trump de que EEUU ahora gobernaba Venezuela y a su amenaza de que Venezuela «pagaría un alto precio» si no «hacía lo correcto». La exvicepresidenta de Maduro declaró: «El gobierno venezolano es quien gobierna nuestro país, y nadie más».
En un discurso televisado tres días después del secuestro de Maduro en un operativo militar que dejó 55 soldados venezolanos y cubanos muertos, Rodríguez enfatizó que «el pueblo venezolano se mantiene firme y dispuesto a defender nuestra patria… Es un pueblo que no se rinde».
Posteriormente declaró una semana de luto por las víctimas de la «agresión estadounidense», diciendo en un discurso transmitido por la televisión estatal: «He decidido declarar siete días de luto (…) por los jóvenes, mujeres y hombres que sacrificaron sus vidas en defensa de Venezuela y del presidente Nicolás Maduro».
Delcy Rodríguez, de 56 años y leal a Maduro, juró como presidenta interina el lunes, asumiendo el mando de un gobierno que aún incluye al ministro del Interior, Diosdado Cabello, de línea dura, y al poderoso ministro de Defensa, Vladimir Padrino López.
Según la Constitución, su mandato interino dura 90 días, con la posibilidad de una prórroga de tres meses por parte de la Asamblea Nacional. Si la presidencia se declara vacante, lo que aún no ha sucedido, la ley exige que se celebren elecciones en un plazo de 30 días.
A pesar de su insistencia en no querer interferir en los asuntos políticos de otros países, Donald Trump ha mostrado un claro interés en los recursos petroleros de Venezuela, que son los más grandes del mundo en términos de reservas probadas.
El martes, Trump declaró que el gobierno interino venezolano entregaría hasta 50 millones de barriles de petróleo a EEUU y que los ingresos estarían bajo su gestión como presidente.
El fiscal general venezolano, Tarek William Saab, anunció el martes que “decenas de civiles y militares inocentes” murieron durante el operativo estadounidense, llevado a cabo entre la noche del viernes y la mañana del sábado. También solicitó al juez que preside el caso de Maduro en Nueva York que “reconozca la falta de jurisdicción” del tribunal que juzga al presidente.
Un balance oficial inicial en Caracas indicó 23 militares muertos, mientras que Cuba dio a conocer los nombres de 32 miembros de sus fuerzas de seguridad fallecidos durante el operativo.
La ONU advirtió el martes que esta intervención, presentada por EEUU como una operación de seguridad, “socavaba un principio fundamental del derecho internacional”.
En el ámbito nacional, Rodríguez supervisará el sector petrolero, el principal recurso del país, manteniendo al mismo tiempo la unidad de los partidarios del chavismo, la ideología política que heredó del expresidente izquierdista Hugo Chávez.
En su primera reorganización ministerial desde que asumió el cargo, nombró el martes a un exgobernador del banco central como vicepresidente, encargado de supervisar la economía, un cargo que considera prioritario para su administración.
Rodríguez eligió a Calixto Ortega Sánchez, quien dirigió el banco central de Venezuela de 2018 a 2025 y cuenta con experiencia en el sector petrolero. En un comunicado, afirmó que el gobierno espera «fortalecer» las cifras del año pasado, citando el pronóstico de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) de un crecimiento del 6,5 % para Venezuela en 2025.
La economía venezolana sigue en una situación compleja, con una devaluación de la moneda local de casi el 500 %, lo que alimenta el temor a una hiperinflación.
A Rodríguez, quien se desempeña como vicepresidenta desde 2018, se le atribuye haber ayudado al país a salir de una profunda crisis económica al flexibilizar los controles cambiarios y permitir la dolarización de la economía.
Fuente: AFP (traducido por el sitio de Al Manar en español)
