El presidente francés, Emmanuel Macron, subrayó que la verdadera estabilidad regional debe comenzar en el Líbano, declarando: “Es urgente que las armas callen, todas ellas, y para siempre. Nada justifica la grave escalada que se está produciendo actualmente en el sur del Líbano”.
Reafirmó el apoyo de Francia a las autoridades libanesas para restaurar la soberanía estatal y la integridad territorial.
Por su parte, la ministra de Asuntos Exteriores británica, Yvette Cooper, declaró el domingo que la escalada de las acciones militares del ejército israelí en el Líbano ha provocado la muerte y el desplazamiento de civiles, la destrucción de infraestructuras y la reducción de las oportunidades para el diálogo diplomático, por lo que debe cesar.
Cooper añadió en una publicación en la plataforma de redes sociales X que “todas las partes deben respetar el alto el fuego y entablar negociaciones de buena fe”.
Según su declaración, Cooper indicó que Hezbolá debe “dejar de atacar a Israel”.
El ministro de Asuntos Exteriores alemán, Johannes Wadephul, expresó su preocupación por la incursión del ejército israelí en el sur del Líbano e hizo un llamamiento a todas las partes para que cesen el fuego.
El ministro declaró que «la incursión del ejército israelí en el sur del Líbano es profundamente preocupante», y añadió que cualquier escalada adicional empeoraría la ya tensa situación y provocaría nuevas oleadas de desplazamientos dentro del país.