A menos de una semana del inicio de la Copa Mundial de la FIFA 2026, organizada conjuntamente por EEUU, Canadá y México, una serie de incidentes relacionados con inmigración y visados que involucran a equipos asiáticos y africanos, árbitros y aficionados ha generado serias dudas sobre la capacidad de EEUU para ser un anfitrión neutral y acogedor.
Tan solo en las últimas 48 horas, se ha observado un preocupante patrón de retrasos, denegaciones y procedimientos de seguridad intrusivos en la concesión de visados, que afecta desproporcionadamente a equipos de países asiáticos y africanos de mayoría musulmana, así como a otros equipos ajenos a la alianza occidental.
Estos incidentes reflejan problemas sistémicos y políticas que discriminan por motivos de nacionalidad, raza y afiliación política o religiosa, en contravención del espíritu de la Copa Mundial de la FIFA.
Jugador suizo enfrenta retraso en su visado
En el caso más reciente, Breel Embolo, delantero de la selección suiza, vio su visado sometido a revisión administrativa a su llegada a EEUU.
El proceso de revisión le impidió unirse a sus compañeros durante varios días, interrumpiendo su preparación para el torneo que comenzará en menos de una semana.
Si bien Embolo finalmente fue admitido, la demora impuesta a un futbolista europeo de alto perfil sin antecedentes penales ni de seguridad sugiere una aplicación inconsistente e impredecible de los procedimientos de entrada estadounidenses, que atenta contra el espíritu del deporte rey.
Jugadores y personal iraníes sufren trato discriminatorio
La selección nacional iraní enfrentó dificultades aún mayores. La delegación pasó varios días completando los trámites de visado en el Consulado de EEUU en Turquía.
El equipo finalmente recibió el visado, pero a quince miembros de la delegación iraní, incluyendo al cuerpo técnico, el personal de apoyo y el director del equipo, Mohammad Nabi, se les negó el visado directamente, lo que obligó al equipo a operar con una delegación reducida.
Aún más escandaloso, a los jugadores iraníes solo se les permitió el acceso los días de partido, lo que les impidió establecer un programa de entrenamiento previo al torneo con normalidad.
El martes, a tan solo tres días de la inauguración de la Copa Mundial de la FIFA 2026, las autoridades estadounidenses impidieron la presencia de aficionados iraníes en los estadios donde la selección nacional disputará tres partidos de la fase de grupos.
La federación iraní de fútbol condenó enérgicamente la abrupta decisión de las autoridades estadounidenses de cancelar su cupo de entradas. Según el reglamento y los procedimientos habituales establecidos por la FIFA, el 8% del aforo de cada partido se asigna a las federaciones.
La selección iraquí, sometida a un intenso escrutinio
Aymen Hussein, jugador de la selección iraquí y máximo goleador del equipo, fue detenido e interrogado durante casi siete horas al llegar al aeropuerto.
No se presentaron cargos formales ni se ofreció ninguna justificación pública para la prolongada detención.
Un fotógrafo oficial de la selección iraquí también fue detenido e interrogado durante casi 10 horas en el aeropuerto y, finalmente, se le denegó la entrada y se le obligó a regresar.
Árbitro africano de alto nivel vetado
A Omar Abdulkadir Artan, nombrado Mejor Árbitro Africano de 2025 por la CAF, se le negó la entrada a EEUU a pesar de viajar con pasaporte diplomático.
Tras la negativa de entrada en el aeropuerto de Miami, la FIFA anunció oficialmente que Artan no podría arbitrar en el torneo, sin ofrecer ninguna explicación convincente.
El rechazo de un árbitro de su calibre, seleccionado por la FIFA como uno de los mejores del mundo, ha suscitado numerosas dudas sobre si las políticas de entrada de EEUU están anulando la autoridad y el criterio del organismo deportivo internacional.
Las delegaciones de Sudáfrica y Senegal sufren retrasos y registros invasivos
La selección nacional de Sudáfrica llegó a EEUU con mucho retraso debido a que parte de su delegación no obtuvo los visados a tiempo.
Los retrasos innecesarios afectaron a la preparación y la logística del viaje del equipo.
Los miembros del personal de la selección nacional de Senegal tuvieron que quitarse los zapatos y la ropa y someterse a largos registros de seguridad al entrar al país.
El personal y los observadores calificaron estas medidas de excesivas y discriminatorias, sobre todo porque no se aplicaron procedimientos similares a las delegaciones europeas o norteamericanas, lo que generó preocupación por un posible perfilamiento racial.
El equipo de Uzbekistán fue registrado con perros detectores de explosivos
La selección nacional de Uzbekistán fue sometida a un exhaustivo control de seguridad, que incluyó perros detectores de explosivos, a su llegada a EEUU, como mostraron varios vídeos.
Las imágenes del registro circularon ampliamente en las redes sociales, generando duras críticas por el trato recibido por una delegación nacional de un país de Asia Central sin antecedentes de hostilidad hacia EEUU.
El uso de perros detectores de explosivos contra atletas y funcionarios profesionales, que no suponen ninguna amenaza creíble, se ha citado como prueba de una política de seguridad que presupone culpabilidad por el origen nacional y va en contra del espíritu de la Copa Mundial.
Aficionados escoceses se les negó la entrada con el programa ESTA
A varios aficionados escoceses que podían entrar a EEUU sin visado con el programa ESTA (Sistema Electrónico de Autorización de Viaje) se les revocó la autorización de viaje pocos días antes de la partida.
Estas revocaciones se produjeron después de que los aficionados ya hubieran comprado entradas para los partidos y reservado alojamiento, lo que les causó importantes pérdidas económicas.
Hasta el momento no se ha ofrecido ninguna explicación pública sobre las revocaciones.
Rechazo generalizado de visados para aficionados con entradas
En varios países, los aficionados que habían comprado entradas para la Copa Mundial y organizado su viaje fueron notificados de que sus solicitudes de visado para EEUU habían sido rechazadas.
La mayoría de los aficionados marroquíes que ya habían comprado entradas caras para los partidos de su selección nacional en EEUU vieron denegadas sus solicitudes de visado, lo que les supuso una gran pérdida económica.
En muchos casos, estas denegaciones se produjeron después de que ya se hubieran incurrido en gastos no reembolsables.
La ausencia de un proceso de apelación transparente y ágil para eventos deportivos ha dejado a miles de aficionados sin poder asistir a un torneo por el que ya habían pagado.
Problemas sistémicos en la capacidad de EEUU para albergar eventos deportivos
La serie de incidentes ocurridos en las últimas 48 horas evidencia varios problemas estructurales en la gestión de EEUU como sede principal de la Copa Mundial, lo que ha indignado a los aficionados al fútbol de todo el mundo.
En primer lugar, las políticas de visado y fronteras de EEUU no distinguen adecuadamente entre viajeros comunes y participantes acreditados en grandes eventos deportivos internacionales.
A pesar de los sistemas de acreditación de la FIFA y el estatus diplomático de las delegaciones de fútbol, las autoridades estadounidenses han ignorado repetidamente estos protocolos.
En segundo lugar, existe una clara disparidad en el trato que reciben los equipos de diferentes regiones. Las delegaciones europeas no han reportado retrasos, denegaciones de entrada ni registros intrusivos. Los equipos de países de mayoría musulmana (Irán, Iraq), países africanos (Senegal, Sudáfrica) y Asia Central (Uzbekistán) han sido los más afectados por las medidas discriminatorias más severas.
En tercer lugar, la denegación de entrada a alguien como Artan, árbitro seleccionado por la FIFA que viajaba con pasaporte diplomático, sugiere que las autoridades fronterizas estadounidenses están dispuestas a contradecir las propias normas y decisiones de la FIFA, socavando así la integridad del torneo.
Por último, el perjuicio económico sufrido por los aficionados a quienes se les denegó el visado tras haber comprado entradas y alojamiento evidencia una falta de coordinación entre las autoridades de inmigración estadounidenses y los sistemas de venta de entradas y logística de la FIFA.
Fuente: Press TV