A las 11:30 de la mañana, el ejército enemigo israelí abrió fuego con ametralladoras desde entre las casas contra un grupo de civiles en el barrio de Nabatieh, en Deir. Los civiles trabajaban para despejar las carreteras y recuperar los cuerpos de los mártires entre los escombros. Este ataque alevoso del ejército enemigo causó la muerte de dos civiles, uno de ellos empleado municipal, y dejó varios heridos. La Resistencia Islámica advierte que este acto del enemigo constituye una flagrante violación del alto el fuego al que la Resistencia se ha adherido hasta ahora.