Tras las oraciones del viernes, se convocaron marchas populares en varias provincias iraníes para condenar los disturbios armados y el sabotaje que el país ha presenciado recientemente.
Los participantes portaron banderas iraníes y enarbolaron consignas contra la injerencia israelí y estadounidense en los asuntos internos iraníes.
Afirmaron su apoyo a sus líderes y a las reformas económicas que está implementando.
Desde principios de este año, Irán ha presenciado una escalada de disturbios en varias provincias, que ha causado un gran número de mártires y heridos, así como daños a la propiedad pública y privada.
En este contexto, las fuerzas de seguridad iraníes arrestaron a 3.000 personas pertenecientes a grupos terroristas implicadas en los recientes disturbios armados.
Estos elementos aprovecharon las recientes protestas pacíficas para sembrar el caos en el país. Irán afirma que estos elementos están vinculados a entidades extranjeras, principalmente al Mossad y a EEUU.
Fuente: Al-Mayadeen
