viernes, 07/08/2026   
   Beirut 00:06

El cierre del Estrecho de Ormuz provocó un terremoto en el comercio global

Estrecho de Ormuz

El cierre del estrecho de Ormuz provoca un terremoto en el comercio global con las exportaciones de gas natural licuado desplomadas en 95 por ciento y las de urea y fertilizantes 83 por ciento.

Entre tanto, en cuanto al metanol y el amoníaco, las caídas fueron del 80 y 75 por ciento, respectivamente, según un artículo publicado por el portal de la ONU. Poco a poco se van cumpliendo las malas previsiones sobre el encarecimiento de los precios y los problemas de abastecimiento y suministro auguradas al inicio de la agresión desatada por EEUU e Israel contra Irán.

Datos comerciales de abril de 2026 revelan el duro impacto que la crisis en el estrecho de Ormuz tiene en los suministros globales de energía, fertilizantes y materiales industriales.

Según un análisis del Centro de Comercio Internacional, las exportaciones de 12 productos clave procedentes de las economías dependientes de esta ruta marítima se desplomaron, y los mercados importadores, a pesar de diversificar sus fuentes, no han logrado compensar totalmente las pérdidas.

Desde finales de febrero, la reducción del tráfico comercial y el aumento de los costes de transporte y seguros afectan los flujos comerciales más allá de la región.

El estrecho de Ormuz, por donde pasa una cuarta parte del comercio marítimo de petróleo y un tercio de la urea comercializada a nivel mundial, se convirtió en un cuello de botella crítico.

En total, las exportaciones combinadas de los 12 productos seleccionados cayeron un 54 por ciento en comparación con el año anterior.

La mayor pérdida se concentró en el petróleo crudo, con una reducción de 28 millones de toneladas, seguido de los productos refinados y el gas natural licuado (GNL).

Aquellos mercados con alta dependencia histórica de los proveedores de la zona del Golfo han sufrido las mayores contracciones en sus importaciones totales.

Japón, que tradicionalmente obtenía el 91 por ciento de su petróleo crudo de estas economías, registró un desplome del 64 por ciento en sus importaciones totales del producto.

Corea del Sur (con 62 por ciento de dependencia) y Malasia (53 por ciento) vieron caer sus importaciones 23 y 41 por ciento, respectivamente.

Algunos mercados capearon mejor el temporal, y Tailandia, por ejemplo, aumentó sus importaciones de petróleo crudo 62 por ciento al conseguir asegurar cargamentos de proveedores alternativos.

Aunque ha habido pausas en el conflicto que generan esperanzas de reapertura, el tráfico sigue muy por debajo de lo normal y sin certeza sobre cuándo se restablecerá plenamente.

El Fondo Monetario Internacional en sus proyecciones de julio estimó que la reapertura podría comenzar a mediados de mes pero la normalización total no llegaría hasta marzo de 2027.


Fuente: Prensa Latina