El portavoz de la Guardia Revolucionaria iraní anunció el lunes que «nuestros misiles son guiados y algunos pueden cambiar de rumbo para contrarrestar los sistemas de defensa aérea enemigos», explicando que «pueden modificar su objetivo en pleno vuelo e incluso designar un objetivo secundario después del lanzamiento».
Por otro lado, afirmó que «las amenazas relacionadas con el estrecho de Ormuz no son meramente un problema regional, ya que una parte significativa de la energía y los bienes esenciales del mundo transitan por él».
Aclaró que «la interrupción del estrecho de Ormuz podría afectar a los mercados financieros mundiales, la producción de energía y la productividad».
Además, señaló que «el reciente conflicto no fue una confrontación militar limitada, y deben considerarse sus repercusiones en la economía global y la seguridad energética».
Fuente: Al Manar
