Los aranceles impuestos por Ottawa entrarán en vigor el 8 de septiembre, fecha fijada por el primer ministro canadiense, Mark Carney, tras la entrada en vigor el sábado pasado de los aranceles estadounidenses del 50% sobre productos canadienses.
El ministro de Finanzas, François-Philippe Champagne, y la ministra de Industria, Mélanie Joly, anunciaron los aranceles el martes, describiéndolos como una «respuesta específica» a lo que Ottawa considera prácticas comerciales desleales de EEUU.
Las medidas canadienses incluyen la imposición de aranceles de represalia sobre aproximadamente 700 productos estadounidenses y afectan a importaciones por un valor cercano a los 20.000 millones de dólares. Además, el gobierno canadiense está implementando un paquete financiero de 7.500 millones de dólares para apoyar a las empresas y los trabajadores afectados por los nuevos aranceles estadounidenses.
El primer ministro canadiense, Mark Carney, anunció la suspensión de las negociaciones comerciales con EEUU, afirmando que el progreso en las conversaciones era insuficiente para alcanzar los objetivos de su país en beneficio de los canadienses.
En respuesta, el presidente estadounidense, Donald Trump, criticó a Canadá por los aranceles y la guerra comercial entre ambos países, declarando que «Canadá quiere los beneficios de un estado estadounidense sin serlo».
La escalada actual se remonta a julio pasado, cuando Washington anunció un arancel del 50% sobre una serie de productos canadienses, lo que llevó a Carney a confirmar que su país estaba preparado para tomar represalias si fracasaban las negociaciones para alcanzar un acuerdo comercial integral.
Fuente: Diversas (traducido por el sitio de Al Manar en español)
