El servicio de inteligencia del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica emitió su tercer comunicado el viernes sobre la conspiración sionista-estadounidense que ha sufrido el país recientemente.
El comunicado decía: “Los ataques terroristas ocurridos en enero formaron parte de un plan sionista-estadounidense más amplio para desmantelar la identidad y la unidad geográfica de Irán”.
El comunicado añadía: “Esto forma parte de un plan sionista-estadounidense que fracasó gracias a la disposición de las instituciones de seguridad y orden público, y a la vigilancia del pueblo iraní. Se formó la “sala de mando enemiga” para llevar a cabo actos terroristas en Irán por parte de diez agencias de inteligencia hostiles y rivales, inmediatamente después de la Guerra de los Doce Días”.
Una revisión de los documentos y la información obtenida de esta sala de mando muestra que el caos interno, la intervención militar y los movimientos de grupos son aspectos de sus operaciones para crear una amenaza existencial contra el Gran Irán.
Las operaciones de inteligencia, en una confrontación decisiva y selectiva contra elementos enemigos, pueden resumirse de la siguiente manera:
1- Arresto y citación de 735 personas vinculadas a redes antiseguridad.
2- Invitación y orientación a 11.000 miembros de grupos en riesgo.
3- Información a las clases, grupos y poblaciones en riesgo.
4- Descubrimiento de 743 armas militares y de caza ilegales.
5- Identificación y reclutamiento de 46 miembros de la red de colaboradores con agencias de inteligencia extranjeras. El comunicado indicó que “los recientes disturbios son simplemente una forma débil y rediseñada de la operación conjunta del enemigo contra el régimen islámico y el desmantelamiento de la identidad y la unidad geográfica de nuestro querido Irán.”
Mientras tanto, la operación sobre el terreno de estos disturbios, anunciada bajo el nombre en clave de “Operación Relámpago”, estuvo acompañada de acciones que incluyen:
1- Explotación y abuso de las filas de manifestantes por parte de instigadores terroristas.
2- Apoyo directo y connivencia de funcionarios políticos y de seguridad hostiles para incitar a disturbios.
3- Manipulación de algoritmos de redes sociales y suministro de contenido a redes satelitales para incitar a la violencia, emitir llamamientos y promover la realización de actos de caos.
4- Utilización de criminales convictos de crimen organizado, como matones, ladrones armados y contrabandistas.
5- Intentos de asesinato de personas, fuerzas de seguridad, agentes del orden y miembros del Basij de manera violenta y sangrienta.
En relación con el informe dirigido al pueblo iraní consciente, además de los puntos mencionados en la Declaración n.° 2, las siguientes acciones están en la agenda del Servicio de Inteligencia del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica:
1- Interceptar y penetrar la infraestructura de comunicaciones de los alborotadores con líderes de redes extranjeras.
2- Reconocimiento operativo de elementos clave de la red terrorista enemiga en el muro fronterizo.
3- Utilizar elementos engañados en recientes disturbios dentro de las redes enemigas.
4- Manipular cognitivamente a los planificadores y ejecutores de operaciones conjuntas del enemigo mediante infiltrados.
5- Seguir identificando y actuando firmemente contra la red de suministro de las fuerzas terrestres, en cooperación con el pueblo y sus diversos segmentos.
La declaración concluyó: “Tenemos la firme esperanza de que, gracias al Imam de la Época (la paz sea con él), bajo el liderazgo del Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas, y con la coordinación de las agencias de inteligencia del país, así como la incansable cooperación del querido pueblo, tal como frustramos al enemigo en la batalla militar, derrotaremos su malvado plan de la batalla terrorista y separatista contra el Islam y el querido Irán, si Dios quiere”.
Fuente: Al-Manar
