martes, 12/05/2026   
   Beirut 01:04

Un expediente destaca las concesiones hechas por el presidente libanés Joseph Aoun desde que asumió el cargo

Desde el último trimestre de 2024, el Estado libanés atraviesa una de las fases más críticas de su historia en lo que respecta a la soberanía nacional. Un análisis del desempeño político de la Presidencia de la República y del poder ejecutivo, desde el alto el fuego del 27 de noviembre de 2024 hasta la guerra de 2026, revela un patrón de comportamiento diplomático y sobre el terreno caracterizado por una serie de concesiones sustanciales que afectaron la esencia de la doctrina de defensa del Líbano y la soberanía del Estado libanés.

Un expediente elaborado por el Centro de Investigación y Desarrollo de la Unión aborda las medidas relacionadas con estas concesiones, basándose en datos sobre el terreno, cronogramas y documentos diplomáticos. El expediente, a partir de estos datos, examina el desempeño político de la Presidencia de la República y del poder ejecutivo, así como lo que describe como “concesiones soberanas” durante esa fase.

El expediente señala que el 27 de noviembre de 2024 marcó el inicio de un nuevo rumbo en la aplicación de la Resolución Internacional 1701; sin embargo, según el informe, la implementación política y sobre el terreno reveló profundas discrepancias entre la retórica soberana y la práctica real.

En este contexto, el expediente habla de un “fracaso” en el envío de refuerzos efectivos e inmediatos al Ejército libanés a la frontera sur después de la entrada en vigor del alto el fuego, a pesar de que el acuerdo estipulaba el despliegue del ejército como la única y exclusiva fuerza. Considera que la demora oficial en la emisión de órdenes operativas para el despliegue permitió a las fuerzas de ocupación tomar el control de facto de amplias zonas.

Asimismo, señala la ausencia de medidas oficiales para impedir que la ocupación llevara a cabo operaciones de destrucción generalizadas de aldeas fronterizas durante el período de “60 días” posterior al acuerdo, un período que, según el expediente, presenció la destrucción de aldeas enteras con el pretexto de “limpieza de infraestructura”, en medio del silencio oficial libanés.

El expediente también abordó el control continuo de la ocupación sobre cinco puntos estratégicos a lo largo de la frontera sur después del 27 de noviembre, considerando que el fracaso en convertir este asunto en un conflicto diplomático constituía «un precedente en la cesión de territorios libaneses». En cuanto a las incursiones sobre el terreno, el expediente señaló el movimiento de patrullas pertenecientes al ejército de ocupación por las carreteras principales que atravesaban posiciones y puestos de control del ejército libanés, aclarando que las directrices políticas superiores eran evitar cualquier fricción, lo que permitió a la ocupación, según sus propias palabras, afianzar un “derecho de circulación” dentro del territorio libanés.

Asimismo, señaló la continuación de las operaciones de asesinato israelíes dentro de zonas civiles pobladas, registrando alrededor de 500 asesinatos durante el período de alto el fuego, mientras que las autoridades libanesas se limitaron a emitir declaraciones de condena, sin tomar medidas de escalada o defensivas correspondientes.

Fuente: Centro de la Unión para la Investigación y Desarrollo