En un suceso impactante que sumió a los círculos sionistas en un mar de preocupaciones y temores, un combatiente de Hezbolá logró infiltrarse en la aldea fronteriza de Al-Qauzah, en el sur del Líbano, para llevar a cabo una operación de precisión.
El objetivo era un oficial del ejército israelí al mando de las tropas que supuestamente controlaban la localidad.
El combatiente de Hezbolá abatió al oficial a tiros y se retiró ileso del lugar.
El ataque conmocionó a los círculos israelíes, que destacaron que se produjo a tan solo 2,5 kilómetros de la frontera.
Fuente: Al-Manar
