miércoles, 28/10/2026   
   Beirut 21:17

Sheij Qassem: El desarme de la resistencia queda excluido mientras persistan la ocupación y la agresión israelíes

El secretario general de Hezbolá, Sheij Naim Qassem, enfatizó que la resistencia continúa amparada en el legítimo derecho a la resistencia y en lo garantizado por el Acuerdo de Taif, y que se opondrá a cualquier agresión contra ella y contra el Líbano. Subrayó que «no hay lugar para debatir el desarme de la resistencia mientras exista la ocupación y continúe la agresión».

En una declaración sobre la posición de Hezbolá respecto a los acontecimientos políticos en el Líbano y la región —dirigida a «nuestro pueblo leal, abnegado y honorable»—, Sheij Qassem exigió que el enemigo se retire de conformidad con el acuerdo del 27 de noviembre de 2024 y la Resolución 1701, y que el Ejército libanés se despliegue al sur del río Litani.

Afirmó que «el acuerdo marco carece de legitimidad», ya que viola la Constitución, el Acuerdo de Taif, las leyes, el juramento presidencial y la declaración ministerial del gobierno. Lo consideró «nulo e inválido», argumentando que otorga al enemigo lo que no merece, compromete las fuentes de fortaleza del Líbano y se basa en la sedición y el sabotaje del país.

Explicó que Hezbolá concede gran importancia al acuerdo entre Irán y EEUU porque es la única fuente de fortaleza disponible, junto con la firmeza de la resistencia, su pueblo y sus simpatizantes. Señaló que el acuerdo demostró su eficacia tan pronto como se firmó el memorando de entendimiento, al reducir el nivel de agresión contra el Líbano.

Añadió que la República Islámica de Irán considera prioritario detener la agresión israelí contra el Líbano y la retirada israelí de sus territorios. Declaró: «No nos importa quién gobierne a la entidad israelí usurpadora, sino que sepa que no podrá continuar con su ocupación y que debe abandonar nuestra tierra».

Hizo un llamado a poner fin a la tutela estadounidense y a su control sobre ciertos sectores del Estado, subrayando que «la tutela es como la ocupación, y ambas constituyen una violación de la soberanía».

Saludó la admirable cohesión de su pueblo y de todos los ciudadanos honorables del país que apoyan la resistencia, renovando el compromiso lanzado por Hezbolá bajo el título «Una Promesa y un Compromiso».

Declaró: «Permaneceremos unidos para brindar refugio, restauración y reconstrucción, con nuestras capacidades y esfuerzos, para que el Estado libanés cumpla con sus deberes, con la asistencia de países hermanos y amigos».

Enfatizó la importancia de la unidad nacional y la disposición a hacer todo lo posible para superar la división y unificar posturas, añadiendo: «Sin embargo, esperamos acciones concretas de otros que confirmen esta convicción de unidad».

Reafirmó que la relación entre Hezbolá, el Movimiento Amal y las fuerzas aliadas que apoyan la resistencia es sólida en lo que respecta a los derechos de soberanía del Líbano, la importancia del papel del ejército nacional y su apoyo, el rechazo a la sedición en todas sus formas, y el diálogo y el entendimiento con todos los sectores del pueblo y las autoridades, dentro del marco de los principios de soberanía y la Constitución.

Sheij Qassem inició su declaración enfatizando que la resistencia surgió en nuestra región debido a la ocupación israelí, apoyada por los tiranos del mundo, liderados por EEUU. Señaló que Hezbolá en el Líbano ha impulsado esta resistencia desde su creación en 1982, junto con todos los pueblos de honor del Líbano y la región, para hacer frente a la ocupación y liberar la tierra y al pueblo.

Afirmó que todas las guerras instigadas por este enemigo sionista bajo pretextos endebles son guerras expansionistas destinadas a establecer el “Gran Israel”, y que los acuerdos concluidos con él y con aquellos a los que atacó —como Madrid y Oslo— fueron meras etapas para consolidar lo que ocupaba en previsión de una nueva fase bélica, razón por la cual nunca cumplió con ningún acuerdo.

Añadió que sin el apoyo estadounidense y occidental, el enemigo no habría podido consolidar su ocupación ni expandirse, y recalcó que dicho apoyo condujo al genocidio contra el pueblo palestino, firme y luchador, en Gaza, Cisjordania y toda Palestina. Sin embargo, la firmeza de este pueblo frente a la ocupación y la hegemonía que la apoya permitirá que Jerusalén y Palestina permanezcan para su pueblo, si Dios quiere.

Subrayó que “el costo de la resistencia es exorbitante, pero la rendición y la concesión no dejan nada”.

En Líbano, afirmó que sin la resistencia, los sacrificios del pueblo, la entrega de los justos mártires —encabezados por el Maestro de los Mártires de la Nación, el Sr. Hassan Nasraá (que Dios esté complacido con él) y Hashem Safiddin,—, los heridos y prisioneros, la resistencia ante el desplazamiento forzado y la destrucción de hogares y cultivos, y sin esta gran firmeza, el enemigo israelí habría comenzado a establecer asentamientos, habría controlado todo Líbano en términos políticos, administrativos y territoriales, y no se habría detenido en los límites en los que se encuentra ahora.

Declaró: «Nuestra firmeza y la continuidad de nuestra resistencia son nuestro único camino para liberar toda nuestra tierra, incluso después de un tiempo».

Consideró que la imagen del enemigo era la de un fracaso en el logro de sus objetivos, una agitación interna y crisis políticas, económicas y sociales cuyos resultados se están desarrollando sucesivamente y repercuten en su desempeño futuro, teniendo en cuenta que el resultado de las elecciones israelíes es «una imagen de derrota».

Respecto a EEUU, Sheij Qassem afirmó que «la situación de la tiránica América no es mejor», señalando que Irán y su gran pueblo se mantuvieron firmes, y que Irán ofreció mártires —encabezados por el amado Maestro, líder de la marcha de la nación, el mártir Imam Ali Jamenei (que su secreto sea santificado) y su familia, así como los mártires entre los líderes y del pueblo—, pero aun así frustró los objetivos de EEUU e Israel de derrocar el sistema islámico y dividir el país.

Añadió que se ha hecho evidente que es imposible para EEUU controlar Irán, en un momento en que EEUU atraviesa una crisis política turbulenta, una grave crisis económica y ha perdido su prestigio internacional mientras se prepara para retirarse de la región.

Afirmó que todo esto se logró gracias a la firmeza del gran pueblo iraní y al sabio y valiente liderazgo del ayatolá Sayyid Muytaba Jamenei (que su sombra perdure). Concluyó su declaración con el versículo coránico: «Y ciertamente, Dios apoyará a quienes lo apoyen. En verdad, Dios es Todopoderoso y Magnífico». (Al-Hayy: 40)

Fuente: Al-Manar