En un importante esfuerzo diplomático por la estabilidad regional, China reafirmó su postura de que el conflicto con Irán es innecesario y debe resolverse mediante una solución que beneficie a todas las partes involucradas. A través de su Ministerio de Relaciones Exteriores, Pekín afirmó que las hostilidades nunca debieron haber ocurrido y pidió un alto el fuego integral y duradero a la mayor brevedad posible.
Esta posición se destacó durante la histórica cumbre entre el presidente chino Xi Jinping y el presidente estadounidense Donald Trump, donde ambos líderes buscaron abordar las complejas consecuencias geopolíticas de la crisis en Oriente Medio.
Un llamado al diálogo y la estabilidad económica
China enfatizó que encontrar una pronta solución redunda en el interés colectivo de Estados Unidos, Irán, las naciones de la región y la comunidad internacional. El portavoz de Beijing señaló que el conflicto ha causado “inmensas pérdidas” a la población de la región y continúa perturbando la economía mundial.
Mientras exploraba vías para resolver el problema mediante negociaciones, China recalcó que siempre ha creído que «el diálogo y la negociación son el mejor camino, no una solución militar».
Añadió: «Ahora que se ha abierto la puerta al diálogo, no debe cerrarse de nuevo», e hizo un llamamiento a consolidar el impulso para reducir las tensiones, a adherirse a la tendencia general hacia una solución política y a alcanzar una resolución que atienda las preocupaciones de todas las partes en cuestiones como el programa nuclear.
En este contexto, China pidió la reapertura de las rutas marítimas lo antes posible, en respuesta a los llamamientos de la comunidad internacional, y abogó por «trabajar juntos para mantener la estabilidad y el buen funcionamiento de las cadenas de suministro mundiales».
Relaciones Bilaterales
En cuanto a las relaciones bilaterales entre EEUU y China, el presidente estadounidense Donald Trump y el presidente chino Xi Jinping acordaron establecer una “relación estratégica constructiva y estable” como nueva dirección para las relaciones sino-estadounidenses.
Según el Ministerio de Relaciones Exteriores de China, esto “proporcionará orientación estratégica para estas relaciones durante los próximos tres años y más allá, promoverá el desarrollo estable, saludable y sostenible de las relaciones bilaterales y contribuirá a una mayor paz, prosperidad y progreso para el mundo”.
Ambos presidentes alcanzaron un importante consenso sobre “la mejor manera de abordar las preocupaciones mutuas” y acordaron “fortalecer la comunicación y la coordinación en asuntos internacionales y regionales”.
Trump prolongó su visita a China por segundo día consecutivo (14 y 15 de mayo), la primera visita de un presidente estadounidense en ejercicio a Pekín en nueve años, donde fue recibido por su homólogo chino. Mantuvieron conversaciones e intercambiaron opiniones en profundidad sobre temas clave de interés para ambos países y para el mundo, alcanzando una serie de nuevos acuerdos.
Desde Pekín, el presidente estadounidense Donald Trump afirmó que el presidente chino Xi Jinping “se toma su trabajo muy en serio y no hay lugar para bromas”, anunciando que China abriría su economía por etapas e indicando que compraría una cantidad significativa de productos agrícolas estadounidenses.
Durante un discurso en una cena, Trump explicó que había mantenido “conversaciones y reuniones muy productivas y positivas con la delegación china”.
Fuente: Agencias (traducido por el sitio de Al Manar en español)
